domingo, 7 de septiembre de 2025

Todavía hay luz

Hoy el aire me pesaba,
como si el viento trajera presagio
y a la vez, nada.

Un silencio de relojes detenidos
se apretó en mi pecho.

De pronto, el mundo se quebró
en un segundo de cristal,
y corrí entre sombras
con las manos temblando,
queriendo sostener lo que se escurría
como agua entre los dedos.

No es ley del sol apagarse antes que la luna,
no es justicia que la raíz muera
antes que su árbol.

El miedo me muerde los huesos,
el terror me anuda la espalda,
y mis lágrimas son mares sin orilla.

¿Qué nos pasa?
¿Qué espejos rotos reflejan a esta juventud
que camina entre abismos invisibles?
¿Qué vacío susurra en sus oídos
con voces de tormenta?

Quiero gritarle a esta sociedad dormida,
quiero sacudir sus muros de indiferencia.

La vida no debería doler tanto,
ni el amanecer pesar como plomo.

Y aquí estoy, aferrada a la esperanza,
aunque tiemble, aunque sangre,
porque todavía hay luz,
todavía hay canto,
todavía hay manos
para abrazar lo que amamos.

Allison Panizza
08/09/2025

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